Dirige tu estrategia digital a los países adecuados y deja de perder tiempo y dinero

 

  • Internacionalizarse digitalmente es mucho más que traducir la página web a varios idiomas

  • Debes apoyar tus decisiones en datos objetivos: analizar a fondo qué mercados son interesantes y, a continuación, actuar

 

En otro post de nuestro blog ya describimos las ventajas de la internacionalización digital. Grosso modo, consiste en localizar mercados/países con potencial de ventas para, después, activar en esos lugares las herramientas digitales adecuadas que permitan captar nuevos clientes u oportunidades comerciales.

Las empresas se interesan cada vez más por esta vía para mejorar su facturación. Y es lógico:

 

  • Es una opción mucho más barata que la internacionalización tradicional, que exige estudios de mercado, viajes, apertura de delegaciones…
  • La internacionalización digital implica asimismo estar al día con los nuevos tiempos; incorporarse al tren de lo moderno en un mundo cada vez más conectado gracias a internet.
  • De hecho, se estima que en 2020 más del 25% del comercio mundial B2B (empresas que venden a otras empresas) se realizará por canales digitales.

 

Cuando se hace bien, la internacionalización digital es interesante para cualquier empresa.

Ojo, cuando se hace bien.

Porque, como en casi todo, también aquí existe un ‘manual de buenas prácticas’.

Un manual que no siempre se sigue.

Un poco más abajo desvelaremos un par de puntos clave de nuestro manual, pero antes queremos mostrarte algo en lo que muchas empresas se equivocan y que a lo mejor te resulta familiar. 

 

Internacionalizarse digitalmente no es sólo traducir la página web a cinco o seis idiomas.

 

En WEROI nos hemos encontrado con no pocos directores comerciales o gerentes que pensaban de este modo.

Empresas con la web traducida, por ejemplo, al francés que, una vez que empiezan a trabajar con nosotros, lo primero que nos trasladan es que no entienden por qué no les entran apenas visitas o consultas desde este país/mercado. Y lo mismo con otros idiomas: italiano, alemán, inglés, chino, portugués...

Por lo general, tardamos poco en descubrir el problema. A veces nos basta con hacer esta sencilla pregunta:

¿En base a qué criterios la empresa decidió priorizar esos mercados?

Toda respuesta que no contemple el ANÁLISIS DIGITAL DE DATOS y, por añadidura, los criterios objetivos nos estará mostrando el error en la estrategia.

 

Las empresas se apoyan con frecuencia en criterios corporativos (subjetivos, por tanto) a la hora de decidir qué mercados o países atacar por medio del canal digital.

Así, se llega a la conclusión corporativa de que Francia, por su enorme potencial económico, tiene que ser un mercado interesante; o a lo mejor la empresa ya tiene clientes allí y esto le anima a pensar que podría tener aún más. Sin advertir que ambas realidades, el offline y el online, no tienen por qué coincidir.

A continuación, se contacta con los diseñadores/programadores que hicieron la web y se les encarga la traducción de la misma al francés. Técnicamente todo funciona, todo es perfecto.

Incluso los contenidos del blog o de la sección de noticias se traducirán también al francés. Y, además, se trabajará el email marketing en ese país para atraer tráfico a la web, se harán campañas de publicidad en Google Adwords y, por qué no, se lanzará una estrategia en redes sociales.

Y lo mismo para otros cuatro o cinco idiomas más.

Mucho tiempo y recursos, ¿verdad?

 

¿Y para qué?

Por desgracia, todo el trabajo destinado a varios de esos países/mercados (si no a todos) servirá para nada o para muy poco.

Y esto es así porque, como decíamos, los criterios en los que se han apoyado las decisiones no son objetivos. No se ha seguido el ‘manual de buenas prácticas’ para la internacionalización digital.

Para que tu estrategia online sea eficaz en otros países o mercados deberás:

 

1º) ANALIZAR

Identifica, antes de nada, qué mercados o países son interesantes para lo que tú ofreces, para tus productos o servicios.

Mide el potencial de esos mercados digitales y el comportamiento en ellos de tus potenciales clientes: el número de búsquedas que se están produciendo en Google relacionadas con tus productos y cómo se realizan esas búsquedas (palabras o términos exactos). Y también, qué está haciendo tu competencia ahí.

Y una vez que tengas toda esa información (y sólo entonces) actúa.

Adapta tus herramientas digitales a las particularidades de cada mercado y convierte internet en un canal eficaz de captación de negocio.

 

¿Acaso no harías lo mismo en el canal offline?

¿Te aventurarías a atacar un país/mercado así sin más, sin saber si hay un hueco en él para tus productos? Seguro que antes te cuidarías de realizar concienzudos estudios de mercado, de estudiar con mimo a tus competidores, a los distribuidores, posibles partners, precios… Todo lo relevante e incluso más, ¿no es cierto?

Pues en el canal digital es exactamente igual. Primero debes analizar a fondo los mercados para obtener la información que te permita actuar con conocimiento y no ir a ciegas.

 

2º) CUIDAR LOS DOMINIOS

Es una de las dudas más habituales entre las empresas que aspiran a internacionalizarse digitalmente: la elección de los dominios: .com, .es, .fr…

Y es una decisión que no se debe tomar a la ligera.

Google prioriza, en teoría, los dominios de país o geográficos: .es (España), .fr (Francia), .de (Alemania)… Así, cuando alguien busque la palabra ‘termostato’ en un país, el buscador dará preferencia a las empresas con dominio geográfico de ese país.

Ojo: verás que antes hemos escrito ‘en teoría’.

¿La razón? Hay una parte enorme del comportamiento de Google que es un misterio. De hecho, la compañía estadounidense ha señalado en varias ocasiones que el dominio no es un factor que influya en el posicionamiento orgánico.

No obstante, nuestra experiencia nos ha enseñado que los dominios geográficos gustan especialmente a Google.

Y dado que NO resulta sencillo para ciertas empresas hacerse con todos los dominios geográficos en los que quieren tener presencia digital (en algunos países se exige a las firmas contar con una sede física), una buena opción son los sub-directorios, es decir, añadir al dominio genérico, el .com por ejemplo, la extensión de país: .com/es, .com/fr, etcétera.

El tema de los dominios es complejo y nos daría para otro post. No queremos aburrirte, pero sí advertirte sobre algo.

No recomendamos (y hemos visto que algunas empresas lo hacen) añadir al dominio geográfico (.es) el atributo lang=idioma destino (en, fr, de, etc). Algo así como www.nombredelaempresa.es/lang=en. Es una solución poco beneficiosa para el posicionamiento.

 

Vamos a terminar el post con la misma idea con la que lo comenzamos: la internacionalización digital es interesante y mucho más barata y sencilla que la tradicional. Ahora bien, esto no significa que no tenga su aquel.

No lo descuides o todo el esfuerzo que hagas te servirá de poco.

Y recuerda lo esencial: analiza a fondo los mercados objetivo y escoge bien los dominios.

Si quieres, nosotros te podemos echar una mano.