Estamos contentos y este post es sólo para contarte por qué

Proyectos importantes que nos llenan de ilusión, clientes satisfechos por los objetivos que les estamos ayudando a conseguir… Sí, estamos muy contentos

 

Si has seguido nuestro blog, habrás visto que en él escribimos sobre temas relacionados con la optimización de internet como vía de generación de negocio para las empresas. En los post abordamos las principales dudas de nuestros clientes potenciales, sus indecisiones hacia el canal, así como otras cuestiones sobre marketing digital que consideramos interesantes.

 

Sin embargo, hoy vamos a hacer una excepción.

 

Con tu permiso, hoy queremos contarte simplemente que estamos felices; queremos compartir contigo nuestra alegría con la esperanza de que nos conozcas un poco mejor y, si es posible, transmitirte aunque sea una pequeña parte de esta energía positiva.

 

Estamos felices porque hacemos bien nuestro trabajo. ¿Hay algo más gratificante que esto?

 

Ayudamos a las empresas con las que trabajamos (a sus departamentos comerciales y de marketing) a integrar internet como herramienta de captación de oportunidades comerciales.

Cuando nos contactan, las personas encargadas de estos departamentos ya conocen, por lo general, el canal digital. Nos complace trasladarles nuestra experiencia en otros proyectos (muchos de ellos de compañías industriales con productos ‘maduros’), presentarles cómo internet ha pasado en esas empresas de ser algo que se miraba con recelo y desconfianza a convertirse en una de las principales vías de captación de oportunidades de negocio cualificadas.

 

Esto nos gusta; nos encanta, más bien. Nos sentimos como una abuela cuando habla de sus nietos. Mostrar (y demostrar) cómo hemos ayudado a esas empresas a mejorar y crecer; trasmitir todo lo que aportamos gracias a la experiencia que hemos acumulado a lo largo de los 10 últimos años. Vemos a nuestros clientes prosperar y nos sentimos parte de esa evolución. Ellos mismos nos legitiman a ello cuando nos dicen que están contentos con nuestro trabajo y que quieren que sigamos a su lado.

 

En serio, ¿hay algo más estimulante que sentir que eres útil para aquellos que han confiado en ti?

 

En el caso de WEROI, tanto entusiasmo viene dado por nuestra propia naturaleza y por el entorno de trabajo que hemos creado. Somos una empresa pequeña –una ‘boutique’ en el área comercial digital– en la que cada miembro del equipo cuenta mucho. Muchísimo. No hay ‘responsables de’, somos un grupo unido en busca de un objetivo común: ser felices con nuestro proyecto.

Tener este objetivo común es, pensamos, vital para el buen funcionamiento de cualquier grupo de trabajo. Compartir una idea (o unos valores, o una ilusión) permite confiar los unos en los otros y ayuda a superar los momentos delicados. Así, cuando, por ejemplo, llega un pico alto de trabajo que obliga a apretar los dientes y a meter horas (a veces muchas), nadie lo siente como una injusticia o un ataque contra su persona, sino como un peaje necesario para alcanzar el objetivo de todos: ser felices con el proyecto.

Aceptamos nuestras carencias y las de las personas que tenemos al lado, y hacemos por sacar el máximo provecho de nuestras virtudes y también de las virtudes de cada compañero/a. Cultivamos una actitud positiva hacia el trabajo que nos motiva a querer adquirir constantemente nuevos conocimientos para dar más brillo si cabe a lo que hacemos. No obligamos a nadie a que tome un camino que le haga sufrir o en el que no pueda dar el 100%. Y así, todo va de la mano: si el equipo funciona, WEROI funciona; si WEROI funciona, es porque el equipo funciona.

 

Reconforta y tranquiliza saber que quien está a tu lado sólo quiere lo mejor para ti. Porque lo que es bueno para uno es bueno para todos. Hemos hecho de WEROI una empresa en la que queremos estar. Por eso la cuidamos; por eso tanto empeño en que crezca y reluzca; por eso nos animamos y protegemos entre nosotros, nos hablamos claro, nos reímos… Y esto es, nos parece, un tesoro.

 

Estamos contentos porque aportamos resultados a las empresas que nos contratan y también porque nos gusta lo que hacemos.

Qué distinto es que te paguen por hacer algo que no te gusta a que te paguen por hacer algo que te agrada. Como alguien dijo: “Trabajar duro por algo que no interesa se llama estrés; trabajar duro por algo que amas se llama pasión”. La pasión hace que se ponga alma en lo que se hace. Y nada hay más contagioso que esto. Ni más valioso.

 

Este ‘coctel’ es, a nuestro juicio, clave en que las cosas nos estén yendo bien, con resultados positivos y excelentes sensaciones en proyectos de empresas tan importantes como Ulma, Vidrala, Técnicas Hidraúlicas, Bankoa o Ingeteam, entre otras.

Trabajar para grandes corporaciones siempre es un reto, ya que las variables a valorar son numerosas y complejas: muchos países objetivo, diferentes líneas de negocio, presión por la mejora de los resultados que ya se venían logrando por medio del canal digital…

La exigencia nos obliga a estar siempre con los cinco sentidos activados, a actualizar conocimientos y a investigar en busca de nuevas herramientas (¡o a inventárnoslas!). No dejamos de aprender y de crecer. Al echar la vista atrás (tampoco mucho tiempo, un año), nosotros mismos alucinamos con el camino recorrido y con cómo hemos evolucionado.

 

Por todo ello, ahora, en junio de 2017, somos felices en WEROI.

Llevamos un año precioso y no tiene peor pinta lo que viene por delante. No es fácil crear un proyecto bonito. Al menos a nosotros no nos lo ha parecido. Pero se puede hacer. Y, ojo, tampoco nos olvidamos de que hay que seguir siendo humildes y perseverar.

Vivimos un momento ilusionante, con las baterías cargadas al 180%, y queríamos compartirlo contigo. Nada más. No tenemos la sensación de haber llegado a ningún sitio. Sólo de estar disfrutando del viaje.