Ventajas de la internacionalización digital

Internet permite explorar y abrir nuevos mercados en otros países sin necesidad de destinar los importantes recursos que suele requerir el canal offline

Si la cosa sale bien, internacionalizar una empresa, abrir mercado en otros países, es un chollo: mayores ventas, incremento de la competitividad y refuerzo del prestigio y de la imagen de marca.

También es una estupenda salida a las crisis económicas.

Según el estudio del ICEX sobre el Perfil de los Exportadores en España, entre 2010 y 2013, en plena debacle de la Economía mundial, el número de empresas exportadoras españolas pasó de 109.363 a 151.160. Un más que considerable incremento de 41.797 firmas que, en su gran mayoría, buscaban fuera, en el extranjero, el ‘oxígeno’ que les faltaba dentro.

 

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Perfil de los Exportadores Españoles – ICEX

 

Sin embargo, hacerse un hueco en otros países o mercados no es fácil y muchos desfallecen en el intento. De hecho, los dos años siguientes (2014 y 2015) ese número exportadores bajó sensiblemente: de 151.160 a 147.378.

Internaionalizarse suele requerir importantes recursos (viajes, apertura de delegaciones, asistencia a ferias…), conocimientos (estudios de mercado, análisis de tendencias, de la competencia..) y tiempo. Cosas de las que no siempre disponen las empresas y, sobre todo, las microempresas (menos de 9 trabajadores), que son en torno al 90% de las empresas españolas.

Pero hay una vía más accesible y que funciona muy bien: la internacionalización digital. Mucho más barata que la tradicional, consiste en activar herramientas digitales para alcanzar las metas perseguidas.

Por medio del análisis exhaustivo de datos, se localizan los mercados potencialmente interesantes para la empresa, aquellos en los que se producen más búsquedas orgánicas (en buscadores) relacionadas con sus productos o servicios. Y una vez elegido el mercado(s) objetivo, se procede a la adecuación, optimización y lanzamiento de la página web de la empresa en dicho país.

 

La web suele ser la herramienta digital principal, pero hay otras: email marketing, landing page, marketing de contenidos…

De este modo, los clientes potenciales en ese mercado(s) concreto podrán encontrar a la empresa en internet (esto es básico) y, si se sienten seducidos, establecer un primer contacto comercial que bien gestionado pueda terminar en un pedido; o bien simplemente solicitar información, lo que permitirá a la empresa ir ampliando su base de datos de clientes potenciales en ese mercado.

Lo hemos dicho en alguna otra ocasión en este blog: es como tener a un comercial, en este caso online, trabajando las 24 horas del día los 365 días del año.

La internacionalización digital puede ser una vía única para la internacionalización de una empresa; o bien un test de avanzadilla para saber cómo funciona un mercado determinado y así decidir, a posteriori y con más datos, si merece la pena o no realizar sobre el terreno otras acciones; o bien un complemento a la internacionalización offline.

Sea como fuere, es un camino que cada vez mas empresas contemplan a la vista de los buenos resultados que se obtienen.

En WEROI tenemos unos cuantos ejemplos de empresas a las que les ha ido muy bien con la internacionalización digital. Gracias a ello han incrementado sus ventas al tiempo que se han subido al tren de la modernidad.

Estar en internet, definir una estrategia digital, es evolucionar y adaptarse a las nuevas reglas del mercado. Tanto para las empresas B2C (que tienen como objetivo al consumidor final) como para las B2B (a otras empresas). Permanecer anclado en lo de siempre, en los métodos tradicionales, entraña el riesgo de acabar quedándose fuera de juego.

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