¿Web de desarrollo propio o con un CMS de código libre?

Te contamos cómo resolvemos en WEROI las principales dudas de una empresa cuando decide desarrollar una web para captar negocio en internet

 

Cuando una empresa está decidida a armar o reforzar su ‘arsenal’ comercial digital y se pone en contacto con nosotros, lo primero que hacemos es analizar su mercado potencial en internet y, a continuación, definimos una estrategia. Con frecuencia, una de las patas de esa estrategia es la creación de una página web o de landing pages (o ambas opciones) optimizadas para la captación de negocio.

Y es en este punto cuando a la empresa le surge la gran duda: ¿es mejor un desarrollo a medida, propio y desde cero, o utilizar un CMS de código abierto como, por ejemplo, WordPress?

 

Nuestra respuesta contempla siempre el análisis de todos los aspectos importantes, tales como la complejidad del proyecto, las necesidades de seguridad o el presupuesto disponible.

Cada opción tiene sus ventajas y sus desventajas (recogidas grosso modo al final de este post), y no hay que descartar ni mucho menos una combinación de ambas, es decir, utilizar un CMS abierto como base o ‘esqueleto’ al que ir sumando las funcionalidades necesarias (y con código propio) para el proyecto. Esto permitirá ahorrar tiempo, puesto que no se empieza desde cero, y, por lo tanto, también dinero a la empresa.

 

Pero insistimos: deberán valorarse a fondo todos los aspectos antes de decidir qué camino tomar.

 

Y otra sugerencia/demanda recurrente en las empresas es que, una vez que su página web esté terminada, quieren “poder hacer de todo con ella” (sic) sin tener que recurrir a ningún técnico/desarrollador externo. Lo que vienen a decirnos es que quieren tener una web comercial y ya. Que la página haga su trabajo y no dé ninguna guerra. La mayoría lleva esto ‘metido en vena’, en parte por su desconocimiento técnico y del marketing digital.

Tienen (¿tienes?) pavor a las dependencias.

Y sin embargo, y aunque entendemos a la empresa, aquí siempre le trasladamos que NO tiene razón (o no toda la razón). Y que conste que lo hacemos desde una posición neutral, puesto que en WEROI no desarrollamos webs, sino que en este apartado funcionamos con partners.

 

Pero ¿por qué decimos que el cliente, en este caso, no tiene razón? 

 

Piensa en la compra de un coche nuevo.

 

Seguro que no se te ocurriría pedirle al vendedor de un concesionario que quieres uno que no haya que llevar NUNCA al taller. Es obvio que para evitar averías o problemas de seguridad y accidentes deberás acudir al mecánico y hacer las revisiones pertinentes, ¿no es así? Las ruedas se deterioran, lo mismo que las pastillas de freno, los amortiguadores, las escobillas, el aceite…

Pues lo mismo con una página web: debe cuidarse y actualizarse (más aún las webs creadas a partir de un CMS) para sortear los problemas de seguridad, las posibles incompatibilidades con navegadores, etcétera. Y para ello se requiere un perfil técnico.

 

Imagina que por una cuestión de seguridad debes actualizar tu WordPress. El propio CMS te avisa de la conveniencia de hacerlo y de cómo proceder.

Vale, pero ¿sabes que al darle al botón de actualizar es posible que alguno de los plugins deje de funcionar? O peor aún: ¿eres consciente de que deberías acudir antes al proveedor de tu Theme (los archivos para producir el interfaz gráfico con un diseño unificado, es decir, tu plantilla) para asegurarte de que es compatible con el nuevo WordPress?

 

Es un ejemplo del tipo de problemas técnicos a los que se expone tu herramienta comercial digital en caso de que decidas no acudir nunca al ‘taller’.

No obstante, reconocemos que el mantenimiento de la página web es algo que las empresas, poco a poco, empiezan a entender como lógico y normal. Los responsables de marketing o directores comerciales van teniendo la piel menos dura en esto y aceptan los chequeos preventivos encaminados a evitar ‘hackeos’, caídas de la web, mal funcionamiento de los plugins…

 

Pero aunque importante, éste no es el único motivo para estar en contacto más o menos permanente con un equipo técnico de desarrollo y marketing digital.

 

Hay otro igual de relevante (o más si cabe) y que está relacionado con las necesidades de negocio cambiantes de las empresas desde la publicación de una página web. Y aquí sí que nos encontramos con más resistencia.

Pero lo sabes bien: los proyectos cambian y evolucionan (de ello depende, a veces, su propia supervivencia), y es importante que la página web vaya recogiendo esos cambios:

  • Los nuevos productos/servicios que surgen o las modificaciones en los ya existentes.
  • El éxito de algún producto/servicio concreto en un país determinado (según datos de analítica web) y la necesidad de darle mayor protagonismo digital únicamente ahí.
  • La implementación de nuevas funcionalidades web con valor real para los clientes.
  • Cambios en las imágenes o los contenidos: en el argumentario de ventas o en la detección de nuevos ‘puntos de dolor’ en los clientes potenciales.
  • Plantear mejoras (sean de estructura, de usabilidad, de enfoque comercial…) en base a los resultados de analítica web y analítica comercial (cuantas consultas con origen digital recibes, si son cualificadas o no, de qué mercados/países, etcétera).

 

Una web que aspire a ser una buena herramienta de captación de oportunidades de negocio debe ser dinámica y adaptable a las nuevas necesidades comerciales que vayan surgiendo. Y de ahí la importancia de disponer de un equipo técnico al que poder recurrir.

 

Piensa ahora en tu mejor comercial offline, ese héroe o heroína colmillo-afilado y roe-huesos que cierra todo lo que presenta. Imagina que te dice que ha detectado que el mercado o los clientes están evolucionando y que necesita actualizarse en ciertas capacidades o conocimientos técnicos, o mejorar con algún idioma.

¿Le dirías que no? ¿Le conminarías a seguir defendiendo con uñas y dientes las mismas ventajas competitivas de tus productos o servicios plasmadas en los catálogos de hace cinco o más años?

Seguro que no, ¿verdad?

 

Pues esto mismo vale para tu página web, tu comercial digital las 24 horas los 365 días del año.

 

 

Te dejamos aquí debajo algunas de las ventajas y desventajas de las dos opciones, el desarrollo propio o a partir de un CMS. Queremos insistir en que nosotros no nos decantamos, a priori, por una u otra opción, sino que estudiamos a fondo cada proyecto antes de tomar una decisión.

 

WEB DESARROLLO PROPIO

 

VENTAJAS

  • Proyecto a medida y personalizado al 100%.
  • Mayor seguridad.
  • No contiene código de más que no se utiliza.
  • El mantenimiento es mínimo.
  • Fácilmente escalable.
  • Mejor optimización para SEO.
  • Más fácil tener un diseño y estructura exclusivo.

 

DESVENTAJAS

  • Necesidad de más tiempo para el desarrollo.
  • Como consecuencia de lo anterior, mayor coste económico.

 

CMS DE CÓDIGO ABIERTO

 

VENTAJAS

  • Menor tiempo de desarrollo. Rápido de instalar y configurar si se tiene que hacer algo sencillo.
  • Como consecuencia de lo anterior, el coste económico es menor.
  • Si se quiere hacer algún ajuste en la web, cualquier desarrollador que conozca el CMS puede hacerlo.
  • Multitud de Themes de pago muy completos.
  • Código abierto (se puede tocar el código).

 

DESVENTAJAS

  • Código abierto: al ser muy conocido y extendido, sufre multitud de ataques.
  • Requiere de un mantenimiento regular para la actualización de la plataforma y los plugins. De no hacerlo, el riesgo de ataque se multiplica.
  • En el caso de WordPress, la ‘facilidad’ de crear y administrar una web que se vende no es tal a efectos prácticos, ya que dependiendo del tema instalado varía mucho la forma en la que se crean y editan las páginas.
  • La curva de aprendizaje del cliente final a la hora de gestionar el contenido.
  • La optimización del SEO es más laboriosa.
  • Cualquier modificación extra que no se pueda hacer desde el panel de administración conlleva un coste mayor.
  • Si no se trabaja bien el CMS, la web puede ser más lenta para cargar. Algunas plantillas tienen multitud de funciones o plugins que no se llegan a usar nunca y que implican consumo de recursos que pueden afectar a los tiempos de carga o incluso crear agujeros de seguridad.